lunes, 20 de abril de 2015

CHICAGO SONRÍE CON ROSE EN LA VUELTA DE PAU A LOS PALYOFFS

1.086 días, 155 semanas, 36 meses... tres años, casi, han pasado desde el 28 de abril de 2012. Noche en la que la rodilla izquierda de Derrick Rose hacía 'crac' y la NBA se estremecía. Pasaron operaciones, resurrecciones, caídas, mil intentos y una fecha clave, hoy, esta noche, 19 de abril de 2015. Volvieron los Playoffs al United Center, y volvió a jugarlos Derrick Rose.
El base, nacido en Illinois, hijo pródigo de la Windy City, MVP de 2011... se salió. Encandiló a la afición y rompió este 'Game 1' con tres triples casi seguidos en el tercer cuarto y acabó coreadoa gritos de "MVP, MVP", lo que fue... lo que sigue siendo. Porque si hay algo que no le robarán jamás a Derrick Rose, por mucho que caiga, se tropiece y vuelva a caer, es que una vez, un año, fue el mejor jugador de la mejor Liga de baloncesto del mundo. Sus 23 puntos y siete asistencias, una alegría y una esperanza para todo Chicago. Como los 25 de Jimmy Butler (su máximo en Playoffs) y el doble-doble de Pau Gasol (10 y 13). El español, además, cuatro asistencias y tres tapones.
Las estrellas exteriores de los Bulls se combinaron para 48 puntos, 13 asistencias y un más que decente 17 de 28 en tiros de campo. El sueño de la franquicia, cumplido.
"Con ellos tres es más fácil", reconocía Thibodeau. Y es que el Big Three de los Bulls ha logrado las mejores sensaciones del curso en el momento más importante de la temporada.
Pau, que también volvía a Playoffs después de dos años y una travesía final por el desierto de Hollywood, disfrutó. Irregular en el tiro pero generoso en el esfuerzo defensivo y en el rebote, ese que le llevó a terminar la liga regular como el líder en dobles-dobles de la competición.
Debutó en Playoffs Nikola Mirotic, y dejó detalles, pero no los mismos que en Regular Season porque Thibodeau prefirió darle minutos, y pocos, de alero (cinco puntos), y ahí se vio un poco superado por el físico y la velocidad de Antetokounmpo y Middleton. La apuesta por Gibson-Noah-Gasol como rotación interior le salió bien a Thibs, y va a ser difícil moverle de ahí.
Porque Thibodeau encontró la manera de tirar el muro de la segunda mejor defensa de la liga base de triples (12, por 4 de los Bucks) y penetraciones. Además, sus pupilos mejoraron en defensa. Milwaukee, que promediaba un 45% en tiros de campo este año (36% de tres), se quedó en 39 y 25%. La primera parte, con esos 60 puntos de Chicago, nos dejó los dos mejores cuartos de la temporada de los Bulls y la mejor primera parte en casa desde la era Jordan (1997).
"Con Rose somos un equipo muy distinto", reconocía Thibs. Distinto e igual que el de hace tres, porque... ¿saben cómo terminó aquel Chicago-Philadelphia donde se lesionó Rose? Sí, 103-91. Como hoy. ¿Saben cuantos puntos anotó Rose? Sí, 23. Como hoy.
Para el segundo partido los Bulls deberán realizar algunos ajustes, especialmente en defensa donde se nota que faltan automatismos por los pocos partidos que han jugado juntos los cinco del quinteto titular. Pero Rose sonríey Chicagoy nosotrostambién.

lunes, 13 de abril de 2015

POSICIONES DE UN EQUIPO DE BALONCESTO

    Dentro del juego de baloncesto, se poseen las siguientes posiciones para situar a los jugadores:
  • "Base": También llamado "playmaker" (Creador de juego, literalmente). Normalmente el jugador más bajo del equipo. En ataque sube la pelota hasta el campo contrario y dirige el juego de ataque de su equipo, mandando el sistema de juego. Sus características recomendables son un buen manejo de balón, visión de juego, capacidad de dar buenos pases, buena velocidad y un acertado tiro exterior. En los bases son apreciadas las asistencias como los puntos conseguidos, aunque un buen jugador debe conseguir ambas cosas. En defensa han de dificultar la subida del balón del base contrario, tapar las líneas de pase y estar atento a recoger los rebotes largos. Normalmente estos jugadores no son de una elevada estatura, pues lo realmente importante es la capacidad organizativa y de dirección de juego. Conocidos como 1 en la terminología empleada por los entrenadores.
  • "Escolta": Jugador normalmente más bajo, rápido y ágil que el resto, exceptuando a veces el base. Debe aportar puntos al equipo, con un buen tiro incluyendo el tiro de tres puntos, un buen dominio del balón y una gran capacidad de entrar a canasta. Conocidos como 2 en la terminología empleada por los entrenadores.
  • "Alero": Es generalmente una altura intermedia entre los jugadores interiores y los exteriores. Su juego está equilibrado entre la fuerza y el tiro. Es un puesto importante, por su capacidad de combinar altura con velocidad. En ataque debe ser buen tirador de tres puntos y saber culminar una entrada hasta debajo del tablero contrario, son piezas básicas en lanzar el contraataque y suelen culminar la mayoría de ellos. Conocidos como 3 en la terminología empleada por los entrenadores.
  • "Ala-Pívot": Es un rol más físico que el del alero, en muchos casos con un juego muy similar al pívot. Mantiene la mayoría de los puntos en el poste bajo, aunque algunos pueden llegar a convertirse en tiradores muy efectivos. Sirven de ayuda al pívot para impedir el juego interior del equipo contrario, y cierran el rebote. Conocidos como 4 en la terminología empleada por los entrenadores.
  • "Pívot": Son los jugadores de mayor altura del equipo, y los más fuertes muscularmente. Normalmente, el pívot debe usar su altura y su potencia jugando cerca del aro. Un pívot que conjunte fuerza con agilidad es una pieza fundamental para su equipo. Son los jugadores que más sorprenden a los aficionados noveles, por su gran altura. En Europa el pívot medio ha evolucionado más y es capaz de abrirse hacia afuera para tirar. En defensa buscan recoger el rebote corto, impedir el juego interior del equipo contrario y taponar las entradas de jugadores exteriores. Conocidos como 5 en la terminología empleada por los entrenadores.

martes, 10 de febrero de 2015

DIETA PARA JUGADORES DE BALONCESTO

Aspectos básicos de nutrición:

Existen datos científicos de que la alimentación tiene gran influencia sobre la salud y el rendimiento deportivo.
Es evidente que no existen alimentos o dietas milagrosas que por si solas hagan campeones, pero sin embargo, unos hábitos inadecuados pueden poner en peligro el rendimiento de un jugador bien entrenado.

Los jugadores-as de baloncesto se diferencian de los sedentarios en presentar un gasto energético más elevado y por tanto sus requerimientos energéticos estarán incrementados.

La finalidad de una dieta equilibrada será:

Aportar la energía necesaria al organismo para mantener las funciones corporales en reposo, durante las actividades habituales y durante la actividad física manteniendose el peso correcto.
Abastecimiento adecuado de macro, micronutrientes y agua,debe ser a lo largo del día aunque la mayoría de jugadores-as hacen mayor énfasis en la dieta precompetición, lo realmente importante es mantener unos hábitos correctos que no sea necesario modificar considerablemente antes de la competición.

La dieta diaria de un jugador-a debe aportar: 55-60% de hidratos de carbono, 25-30% de grasas y un 10-15%de proteínas.

Ejemplo: Un jugador de 70 kg necesita 4000-5000 calorias al día. ( dependiendo de su metablolismo, esto es una medida estandar).

Cantidades diarias estándar para un jugador de 70Kg:

Hidratos de carbono:   55-60%  2400 calorias  600 gramos
Lipidos o grasas:         25-30%  1000 calorias  112 gramos
Proteinas:                      10-15%    600 calorias  150 gramos.

Estas cantidades se deben aportar de diferente grupos de alimentos que contengan dichos macronutrientes para asegurar también el aporte de micronutrientes( vitaminas y minerales).
 
 Podríamos establecer una ración modelo teórica como:
 
Grupo
Alimentos
Frecuencia de consumo
1
Leche
Diario
2
Carne
3 veces/semana
2
Pescado
4veces/semana
2
Huevo
4-5 unidades/semana
3
Legumbres
3-4 veces/semana
3
Patatas
Diario
4
Verduras
Diario
5
Frutas
Diario
6
Pan
Diario
6
Arroz-Pastas
3-4 veces/semana
7
Aceites (oliva)
Diario

lunes, 9 de febrero de 2015

MUERE DEAN SMITH, FORJADOR DE MITOS Y LEYENDAS (SEGUNDO PADRE DE JORDAN)

DEAN SMITH Y AQUELLA ÉPOCA

Llevaba unos años ausente, porque una enfermedad le había robado la memoria, pero fue el sábado pasado cuando Dean Smith nos dejó definitivamente
 
Michael Jordan besa a Dean Smith, durante un homenaje en 2007


Llevaba unos años ausente, porque una enfermedad le había robado la memoria, pero fue el sábado pasado cuando Dean Smith nos dejó definitivamente. Un obituario recuerda hoy su extraordinaria carrera, pero los dos breves episodios españoles de aquella trayectoria merecen un recuerdo, sobre todo para colocarlos en un contexto frecuente e injustamente olvidado.
Lo que hoy hace las veces de Historia del baloncesto español suele empezar más o menos con la medalla de plata de 1984 en Los Ángeles, como si ésta hubiese llegado por generación espontánea. Demasiado atajo. El gran baloncesto español, el de nivel internacional, había empezado en realidad dos decenios antes, y sus hitos inaugurales pueden ser la primera Copa de Europa de un club español -el Real Madrid, en 1964- y la primera medalla de plata europea de la selección, la de Barcelona en 1973 (salvando aquella casi anecdótica de preguerra, en 1935, pura Prehistoria: 18-24 ante Letonia...).
En aquella época, con gran influencia de los jugadores americanos y de los nacionalizados Cliff Luyk y Wayne Brabender, las visitas de grandes técnicos estadounidenses, con o sin sus equipos -universitarios, se entiende: la FIBA y la NBA aún no habían unido sus destinos- fueron de una enorme importancia en la formación de una nueva generación de entrenadores, en la propagación de ideas entonces muy novedosas como las defensas de ayudas o los ataques por conceptos (mal llamados libres), y en la demostración de nuevos métodos de entrenamiento de los fundamentos. Sobre esas bases se formaría la primera gran generación de jugadores autóctonos, los nacidos en 1959 y 1960, más adelante triunfadores en Los Ángeles.
Esa afortunada serie de aportaciones se debió esencialmente a tres personas: el vicepresidente del Real Madrid y de la FIBA, Raimundo Saporta, que logró mover hilos que entonces parecían inamovibles y conseguir que grandes equipos de la NCAA acudiesen al torneo de Navidad de su club, cuya primer edición se jugó en 1966, y dos entrenadores, Antonio Díaz-Miguel y Pedro Ferrándiz. Éstos fueron los organizadores de aquellos cursillos veraniegos tan decisivos, atrayendo a colegas de gran renombre.
Entre 1968 y 1971, tres 'clinics' seguidos por cientos de jóvenes entrenadores cambiaron los conceptos técnicos en España: los que dieron Lou Carnesecca (St. John's), John Wooden (UCLA) y un joven Bobby Knight, aún en la Academia Militar de West Point.
Pero si la teoría fue importante, los partidos de lo más granado del baloncesto universitario aportaron las clases prácticas, quizá más valiosas aún. Las dos tremendas finales de North Carolina, dirigido por Smith, contra el Madrid en los torneos navideños de 1971 y 1974, fueron los dos broches de oro de aquel momento fundacional de nuestro baloncesto moderno. Pero no hay que olvidar que al viejo Pabellón llegaron también en aquella época los equipos de Arizona State, Virginia y Tennessee, de primer nivel en la NCAA.
Hay que añadir a ello un amistoso veraniego: 1973, Real Madrid-Indiana, ya con Knight. A prueba en el Madrid, Walter Szczerbiak...

domingo, 14 de diciembre de 2014

INSULTOS EN LAS CANCHAS DE BALONCESTO (RADICALES)

La Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo,  la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte reunida el jueves, en complejo Policial de Canillas, ha abordado diversos asuntos de interés, entre los que cabe destacar:

Multa de 3.001 euros y prohibición de acceso a los recintos deportivos por un periodo de seis meses, a un aficionado que, situado en la Grada del pabellón, haciendo caso omiso a las indicaciones de los funcionarios que le instaban a que depusiera su actitud, insultaba y amenazaba a los jugadores del equipo contrario en el partido Estudiantes - Real Madrid,  jugado el 7 de Diciembre.

lunes, 8 de diciembre de 2014

CRÓNICA ESTUDIANTES - REAL MARDRID (JORNADA 9, ACB)

El derbi madrileño quizá no sea tanto como era, pero sigue siendo mucho. Lo es si gana el Madrid y lo es aún más si hay sorpresón y vence el tuenti Estudiantes. Si el antepenúltimo, con dos triunfos en nueve partidos hasta este domingo, tumba al líder invicto. Palacio lleno, ambiente fantástico y partido bueno. De garra. Con los colegiales dándole caña a su enemigo íntimo, presionándolo, cargando el rebote ofensivo, yendo a por todas...
Como siempre se espera, como solía. Como fue esta vez. Y enfrente un buen Madrid hasta el descanso, pardillo en el tercer cuarto y desaparecido en combate en el último, carente de la mínima inteligencia táctica, incapaz de leer el juego y de intuir lo que se le venía encima. Noche para recordar de Nacho Martín (19 puntos y 25 de valoración), fantástica su conexión con Javi Salgado en la segunda parte. El ala-pívot perdió de inicio el pulso con un Reyes pletórico, pero no dejó de aportar. Trataba de poner piedrecitas para frenar la avalancha en la pintura y colarse luego en cada resquicio de la defensa rival. Fue el motor de ese juego abierto que hizo sangrar al Madrid, que lo descolocó y lo abrasó a la vez con una lluvia de rebotes letal.
Pero llegar hasta la victoria y abrazarla resultó un camino arduo. El Estu tuvo primero que lidiar con la fuerza de choque blanca en la zona, que cargaba una y otra vez con Reyes, Ayón y Bourousis. Los de Laso venían con la debilidad colegial detectada y trataban de hacer pupa bajo el aro. Lanzaban de dos por encima del 60% de acierto en los dos primeros cuartos, con Sergio Rodríguez redoblando la carga con sus pases a los pívots, sencillos y espontáneos para él, imposibles para nosotros.
Un triple de Bourousis daba al Real once tantos de ventaja (28-39), que eran nueve al descanso (36-35) y nueve mediado ya el tercer cuarto (46-55). Entonces, Van Lacke lanzó y falló un triple, pero los árbitros le pitaron personal a Rudy con las piernas. Antes Bourousis había recibido una técnica y ahora le caía a Pablo Laso por protestar. Cuatro tiros libres y balón para el Estu, que en la acción siguiente fuerza otra falta. Y otra más en la posterior. 8-0 desde el tiro libre y partido nuevo (54-55), porque el anterior yacía roto en el cubo de la basura.
Faltaba aún sacar el estoque para derribar al miura blanco, que entró en pánico en el último cuarto y se dedicó a hacer justo lo contrario de lo que requería la situación. Perdió la calma y dejó de percutir bajo el aro: ¡venga a tirar de fuera! A Reyes, además, le abandonó el ángel. Mientras pensaban en sus fallos hacían agua en defensa. Un pasito por detrás, con faltas tontas que mandaron pronto al Estu a la línea (40 de 51). Y ahí los de Vidorreta se hicieron fuertes, como en el rebote.
Rudy volvió a la pista, quizá tarde, pero tampoco cambió nada. Mal día. Sólo Maciulis amagó a la desesperada con cuatro triples seguidos. Del 80-69 al 86-81. Si había una mínima opción, el Estudiantes la había desactivado con tres rechaces ofensivos consecutivos tras casi agotar la posesión otras tantas veces.
Jaime Fernández tuvo serenidad, aunque estuviera fallón, Simpson y Rabaseda firmaron buenos minutos y Slokar fue pieza clave. El Madrid volvió a verse superado en energía y deseo (41 a 28 en las capturas totales). Y el Estudiantes se llevó de nuevo un derbi tres años y seis partidos después. Tenía que ser el equilibrista perfecto, andar por el alambre mientras lanzaba las bolas al aire y sujetaba con la nariz una silla con un pívot del Madrid encima. Era tan rematadamente difícil, que fue posible. El Madrid mengua, el Estu crece.

domingo, 30 de noviembre de 2014

CRÓNICA OBRADOIRO - SEVILLA (JORNADA 8, ACB)

El Rio Natura Monbus Obradoiro venció al Baloncesto Sevilla en el Fontes do Sar (88-77) en un partido que llegó a dominar por veinticinco puntos, pero que lo vio peligrar a falta de dos minutos cuando los visitantes resurgieron de sus cenizas y se colocaron a ocho.
Las primeras acometidas locales hicieron que Scott Roth cambiase rápidamente a Pierre Oriola por Kristaps Porzingis, una decisión que sirvió para pasar del 8-2 inicial al empate tras un dos más uno de Willy Hernangómez (8-8, min. 6).
 Alberto Corbacho, que tuvo altibajos en los últimos partidos, se atrevió entonces con tres lanzamientos desde más allá de 6,75 metros que anotó, solo interrumpidos por un mate de Pavel Pumprla para culminarun contraataque, para dar una nueva ventaja a los suyos (19-12, min.9). El primer periodo terminó con nueve puntos de diferencia para los hombres de Moncho Fernández (23-14) y la segunda unidad supo mantener el nivel hasta el descanso e incluso subirlo.
 Con un excepcional nivel defensivo, unido a los puntos de Keaton Nankivil y Adam Waczynski, el conjunto compostelano rozó los veinte dediferencia (38-22, min. 19) y se fue al descanso con 43-27. Un triple de Pepe Pozas en cada uno de los tres primeros minutos de la reanudación, sin fallo, fueron suficientes para dejar el partido encarrilado con mucho tiempo por delante (53-29, min. 23) en un cuarto marcado por el gran acierto de ambos conjuntos.
 Porzingis por dentro en la primera mitad del tercer cuarto y los exteriores desde el perímetro en la segunda mantuvieron la diferencia en torno a veinte mientras el Obradoiro no dejaba de anotar hasta llegara los diez minutos definitivos (73-54). El Fontes do Sar llevaba minutos aletargado cuando una falta técnica sancionada a Corbacho por simular, cuando el equipo ya estaba avisado previamente por una jugada de Maxi Kleber, encendió al público, que tiró del equipo.
 Una falta de Derrick Byars sobre el ala-pívot alemán, señalizada como antideportiva, hizo que todos pensasen que la cita estaba sentenciada (78-55, min. 33), aunque los jugadores del Baloncesto Sevilla no se dieron por vencidos y obligaron a Moncho Fernández a pedir un tiempo muerto tras un parcial de 2-12 (80-67, min. 36). Hasta ocho puntos fue capaz de recortar el equipo visitante (83-75,min. 38) cuando el Rio Natura Monbus Obradoiro dijo basta y dominó hasta lograr su quinta victoria de la presente edición de la Liga Endesa (88-77).